El objetivo de Vid aspira es crear una aplicación de diario en vídeo de nueva generación que confiera el control a los usuarios. Los datos se protegen mediante cifrado de conocimiento cero, de modo que solo el usuario puede acceder a su contenido. La tecnología de cadena de bloques impulsa el token VID interno de la empresa, que es una moneda digital utilizada para transferir valor a través de la red. Los creadores de contenidos pueden obtener tokens VID por permitir a otros usuarios ver sus vídeos. Las marcas y los anunciantes también pueden pagar a los creadores de contenidos directamente con el token VID, sin que Vid se lleve una parte.
La empresa ha desarrollado una tecnología propia que utiliza inteligencia artificial y técnicas de aprendizaje automático para editar automáticamente fragmentos de vídeo al ritmo de la música, identificar las partes más relevantes del vídeo, acelerar y ralentizar el contenido y aplicar filtros que den al producto final un aspecto refinado y profesional. Vid cuenta con dos patentes que protegen su tecnología y tiene otras varias en estudio. La empresa tiene su sede en Los Ángeles y oficinas satélite en Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y las Islas Caimán.